Como parte de la campaña #EveryDayCounts y #wagesnotjail, activistas de la Campaña de Ropa Limpia de toda Europa se unirán a la Confederación Sindical Internacional (CSI), UNI Global Union e IndustriALL Global Union para exigir que cese de inmediato la persecución de los trabajadores y trabajadoras, sindicalistas y activistas pro-derechos laborales de la industria de ropa en Bangladesh y que liberen a las personas detenidas.

Oleada de represión por parte del Gobierno y dueños de fábricas: detenciones y despidos masivos en respuesta a legítimas reivindicaciones salariales

Desde Diciembre de 2016, más de 35 sindicalistas y trabajadores han sido detenidos por participar en las protestas que reivindicaban un aumento del salario mínimo. El llamamiento internacional ha sido convocado después de semanas de intensa represión antisindical por parte del gobierno y de los propietarios de las fábricas tras un paro pacífico de cientos de trabajadores en Ashulia, una zona industrial cercana a la capital, Dhaka, para exigir una triplicación inmediata del salario mínimo. Las trabajadoras y trabajadores de la confección de Bangladesh siguen siendo los peor pagados del mundo en su sector. A pesar de la elevada inflación y encarecimiento de la canasta básica no se ha producido una revisión salarial en más de tres años. El salario mínimo actual es 5,300 taka el equivalente a 62€.

Sam Maher, coordinadora de la Oficina Internacional de la Campaña Ropa Limpia dice: “Este es el mayor retroceso para la industria de la confección desde el derrumbe del Rana Plaza en 2013 y podría hacer que el gobierno de Bangladesh pierda su mercado de exportación clave. No es posible hablar de una industria segura o sostenible en Bangladesh, cuando incluso los intentos pacíficos de pedir mejoras en el lugar de trabajo son respondidos con una violencia y represión desproporcionadas. Los trabajadores y trabajadoras de la confección en Bangladesh tienen el derecho inequívoco de organizarse en un sindicato y deben recibir un salario digno para poder sobrevivir”.

La represión antisindical ha aumentado dramáticamente en las últimas semanas, afectando a los trabajadores y sindicatos de todo el país. Las últimas detenciones tuvieron lugar el viernes 10 de febrero, cuando nueve miembros de la Federación de Trabajadores Independientes de la Industria del Vestido de Bangladesh (BIGUF), incluidos altos dirigentes de la organización, fueron arrestados en Chittagong, una ciudad portuaria a cientos de kilómetros de Ashulia. Estas últimas detenciones se añaden a los, al menos, 24 sindicalistas, trabajadores y activistas arrestados en diciembre y enero, la presentación de cargos contra cientos de trabajadores “desconocidos” y los despidos masivos de más de 1.500 trabajadores.

Las detenciones han estado acompañadas por una amplia represión de la legítima actividad sindical de las federaciones sindicales más activas e independientes del país. La policía ha provocado destrozos y cerrado oficinas sindicales, robado equipo y documentos, reventado eventos organizados por los sindicatos, incluyendo acontecimientos patrocinados por el gobierno de Estados Unidos y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Las personas clave y más reconocidas en los sindicatos son acosadas públicamente en la prensa y los activistas sindicales siguen siendo intimidados por los cuerpos de seguridad del estado. Cuando las oficinas sindicales permanecen abiertas, la intensa vigilancia policial las hace inaccesibles para las trabajadoras y trabajadores en el momento que más lo necesitan, cuando buscan asesoramiento y apoyo para proteger sus derechos y su integridad.

La Unión Europea

Aunque los últimos acontecimientos representan un recrudecimiento, los sindicatos de Bangladesh siempre han tenido que operar en una atmósfera permanente de represión antisindical. La OIT ha condenado en repetidas ocasiones el fracaso del gobierno de Bangladesh en aplicar leyes que pongan a Bangladesh en conformidad con las normas internacionales. Los gobiernos de la UE y Estados Unidos han pedido regularmente a Bangladesh que cumpla con sus obligaciones en virtud de las convenciones internacionales de derechos humanos y laborales. Hasta ahora, estos intentos de presión diplomática no han producido el cambio necesario, es preciso una acción más contundente de la comunidad internacional. Pedimos a la UE que intensifique sus esfuerzos para demostrar su compromiso con una industria más sostenible en Bangladesh. Solicitamos que, con carácter inmediato, la UE investigue el fracaso del gobierno de Bangladesh en cumplir los compromisos en materia de derechos humanos (incluido el derecho a la libertad de asociación) sobre los cuales se basa su acceso comercial al mercado de la UE bajo el programa Everything But Arms.

Sam Maher: “Durante demasiado tiempo, la comunidad internacional ha estado impasible mientras las trabajadoras y trabajadores siguen siendo explotados. Las grandes marcas y minoristas y la Unión Europea deben dejar de ser cómplices de este abuso y empezar a tomar medidas significativas para asegurar que el gobierno de Bangladesh retira los cargos contra las personas que todavía están detenidas. Y cesa inmediatamente la represión de la legítima actividad sindical”.

Las empresas internacionales

Los dueños de fábricas que producen para conocidas empresas internacionales (H&M, Inditex, Mango, VF (North Face), Gap, Mango y muchas otras) han participado tanto en la presentación de cargos criminales como en los despidos arbitrarios de cientos de trabajadores y trabajadoras.

Las empresas internacionales que producen en Bangladesh tienen un inmenso poder de influencia en relación con las actuaciones de sus empresas proveedoras y el Gobierno de Bangladesh y tienen la responsabilidad de respetar y proteger los derechos de los trabajadores. La Campaña Ropa Limpia junto con organizaciones aliadas en Estados Unidos tiene en marcha un llamamiento internacional para exigir más medidas por parte de las empresas internacionales. En enero algunas empresas internacionales, entre ellas Inditex, H&M, Gap, C&A dirigieron una carta al Gobierno de Bangladesh para expresar su preocupación por las detenciones de líderes sindicales y apoyando una revisión salarial en Bangladesh. El Corte Inglés ha informado a la Campaña Ropa Limpia de que ha dirigido una carta en el mismo sentido junto con otras 20 empresas. Mango no ha respondido a los requerimientos de la Campaña Ropa Limpia.

Según información publicada recientemente por IndustriAll, las principales marcas de prendas de vestir, como H&M, Inditex, C&A y Tchibo, han señalado que no asistirán a la reunión cumbre del sector de la confección que se ha de realizar el 25 de febrero en Dhaka, la capital de Bangladesh. La razón que citan para no estar presentes en la mencionada reunión es el ambiente actual de represión contra los sindicatos, que es incompatible con actividades para promover esa industria.

Dado el historial de torturas y asesinatos hacia los líderes sindicales y activistas en Bangladesh, cada día que pasa sin la puesta en libertad de las personas detenidas cuenta.

¿Qué puedes hacer tú?

Firmar la campaña online pidiendo a las empresas que hagan más

Firmar la campaña online dirigida al gobierno de Bangladesh

En Londres, Berlín, Bruselas, Nueva York, La Haya, Washington, Ginebra…ya se han realizado acciones de protesta frente a la Embajada y/o Consulado de Bangladesh.

 

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