Los/as activistas Babul Akhter, Kalpona Akter y Aminul Islam del Centro de Solidaridad con los Trabajadores de Bangladesh (BCWS), fueron acusados/as por extorsión y encarcelados/as durante 30 días durante los cuales fueron torturados/as y recibieron amenazas de muerte. Nassa, un importante proveedor de Walmart, ha retirado las acusaciones gracias a la presión ejercida por más de 110.000 personas en todo el mundo para que retiraran las falsas acusaciones contra los líderes de los derechos laborales. La misma Kalpona Akter, Directora Ejecutiva de BCWS, entregó en mano las peticiones de todas estas personas, al consejero delegado de Walmart, Mike Duke, en la asamblea de accionistas de Walmart el 3 de junio, antes de hablar a más de 15.000 accionistas y asociados de la empresa.Las acusaciones se remontan al verano de 2010. Como represalia por las protestas de los/as trabajadores/as de la industria de ropa de Bangladesh, que tomaron las calles y cerraron fábricas para exigir el pago de un salario digno (el gobierno acababa de fijar el salario mínimo en tan sólo 32€/mes), varios propietarios de fábricas que suministran a empresas internacionales como Walmart, H&M y Carrefour acusaron a los/as líderes sindicales Kalpona, Babul e Islam de incitar las revueltas y realizar actos vandálicos.El sobreseimiento de este caso de extorsión, es una gran victoria para todos/as los/as que han luchado tan duro en los últimos meses. Sin embargo, hay diez casos restantes, todos ellos basados en acusaciones infundadas y falsas, por lo que la campaña continúa. El Foro Internacional de los Derechos Laborales (ILRF) ha hecho un seguimiento de los casos y una investigación que indica que más proveedores de Wal-Mart están relacionados con al menos cinco de los casos presentados, de modo que exige a Wal-Mart que actúe con rapidez para obtener estos cargos retirados.
La Campaña Ropa Limpia advierte sobre la desregulación de la UE: la propuesta Ómnibus socava la responsabilidad corporativa y los derechos humanos
Con la propuesta Ómnibus, la Comisión Europea prioriza la desregulación en perjuicio de los derechos humanos, los derechos laborales y la protección ambiental en lugar de reforzar la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa. Más de 360 organizaciones de la sociedad civil y sindicatos de más de 50 países instan al Consejo y al Parlamento Europeo a rechazar la propuesta Ómnibus.