El 15 de mayo de 2013, tan solo unas semanas después de que el derrumbe del Rana Plaza acabara con la vida de al menos a 1.134 personas, las marcas, minoristas y sindicatos firmaron el Acuerdo sobre incendios y seguridad en la construcción en Bangladesh.

Este innovador acuerdo que ha hecho que 1.600 fábricas sean más seguras para más de dos millones de personas trabajadoras de la industria de la confección vence el 31 de mayo.

Sindicatos y organizaciones de derechos laborales instan a las 200 marcas y minoristas signatarias actuales del Acuerdo a firmar un nuevo acuerdo de seguridad legalmente vinculante para cumplir con las obligaciones de debida diligencia en sus cadenas de suministro, salvaguardando de este modo los avances logrados por el Acuerdo de Bangladesh y expandiéndolos a otros países.

A pesar de que existe una clara tendencia internacional hacia la introducción de legislación obligatoria en las cadenas de suministro, las marcas de ropa y los minoristas se están moviendo en la dirección opuesta al permitir que el acuerdo de Bangladesh expire.

Ante la evidencia de que los mecanismos voluntarios no logran generar cambios significativos en materia de seguridad para las personas trabajadoras, la mayoría de las marcas se están quedando de brazos cruzados y están permitiendo que el único acuerdo vinculante que ha garantizado el mantenimiento de la seguridad en sus cadenas de suministro toque a su fin.

La seguridad de los trabajadores es lo primeroUn informe reciente de los testigos signatarios del Acuerdo muestra que marcas como H&M, C&A y Bestseller producen su ropa en fábricas donde decenas de miles de trabajadoras y trabajadores corren el riesgo de no poder salir de manera segura en caso de emergencia o de no ser alertados de un incendio, debido a la falta de salidas de emergencia o alarmas de incendio verificadas.

La importancia de tener un mecanismo independiente que verifique que se han llevado a cabo todas las reparaciones requeridas satisfactoriamente se pone de manifiesto por el hecho de que casi el 25% de las renovaciones (pag. 15) que se informan como completadas resultan no cumplir con los estándares una vez son verificadas por inspecciones independientes.

En lugar de firmar un nuevo acuerdo vinculante, muchas marcas han indicado que quieren depender únicamente del Consejo de Sostenibilidad de RMG, que asumió las operaciones sobre el terreno del Acuerdo, pero que no puede hacer que las marcas rindan cuentas. Sin el respaldo de un acuerdo legalmente vinculante y ejecutable a través del cual los sindicatos puedan exigir responsabilidades a las marcas y a los minoristas, tal mecanismo no sería mejor que los programas voluntarios que no lograron evitar la tragedia de Rana Plaza y la muerte de cientos de personas trabajadoras en decenas de otros incidentes.

Esta es precisamente la razón por la que en enero de 2020 las marcas y sindicatos signatarios del Acuerdo acordaron crear un nuevo acuerdo global para integrar el trabajo de RSC en la exigibilidad legal de las marcas. Pero ahora las marcas están retrocediendo en ese compromiso. Los sindicatos de Bangladesh y sindicatos globales que ahora ocupan un tercio de los escaños en el RSC han anunciado que si el 1 de junio no se llega a un acuerdo vinculante retirarán su participación, lo que significa que el RSC se convertirá en un mero ejercicio de autocontrol de marcas y fábricas sin la participación de los trabajadores, supervisión independiente o exigencias de responsabilidad.

Kalpona Akter, presidenta de la Federación de Trabajadores Industriales y de la Confección de Bangladesh y fundadora del Centro de Bangladesh para la Solidaridad de los Trabajadores, ha declarado:

“Las marcas y los minoristas deben asegurarse de que una tragedia como el Rana Plaza no pueda volver a ocurrir, ni aquí en Bangladesh, ni en ningún otro país productor. La vida de nuestros trabajadores es importante. Son quienes han permitido a los fabricantes, las marcas y los minoristas obtener beneficios durante años. Quienes obtienen las ganancias tienen la responsabilidad, esperemos que pronto también legal, de hacer que nuestros lugares de trabajo sean seguros». Akter agregó:» Si hubiéramos tenido el Acuerdo antes, podríamos haber salvado todas las vidas que se perdieron en el derrumbe de Rana Plaza”

Agnes Jongerius, miembro del Parlamento Europeo por los Países Bajos (S&D), afirma:

“Hace ocho años, el Acuerdo se estableció por razones de peso: para proteger a los trabajadores ante condiciones de trabajo peligrosas y para dar prioridad a su seguridad. Es extremadamente irresponsable, especialmente en estos tiempos de incertidumbre durante una pandemia, que las marcas den marcha atrás en el único acuerdo que las hace responsables de su promesa de mantener a los trabajadores seguros en el lugar de trabajo». 

Ineke Zeldenrust de Clean Clothes Campaign declaró:

“Las marcas están proponiendo un tipo de acuerdo que conocemos desde antes de 2012: uno que ya no es legalmente vinculante para ellas y que no tiene una secretaría independiente para supervisar su cumplimiento. Las marcas están volviendo al autocontrol, en clara contradicción con lo que están demandando futuras legislaciones».

Pin It on Pinterest

Share This