El miércoles 24 de abril se cumplen 6 años del derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh, en el que murieron 1134 personas trabajadoras de la industria textil y miles más resultaron heridas. En este día, nuestros pensamientos están con las familias que perdieron a sus seres queridos hace seis años y con los supervivientes que tienen que vivir con los recuerdos de esa espantosa tragedia.

Pese a la atención internacional que siguió al desastre del edificio Rana Plaza, hizo falta una intensa campaña de presión internacional sobre las marcas para que pudiese establecerse un plan de compensación para las víctimas, que tuvieron que esperar dos años para recibir una indemnización.

Del mismo modo, la puesta en marcha del “Acuerdo sobre Incendios y Seguridad en la Construcción en Bangladesh” fue resultado de una fuerte campaña de presión.

El Acuerdo, legalmente vinculante, transparente y con participación de sindicatos y personas trabajadoras, implica el compromiso por parte de las empresas de poner en marcha y contribuir a costear las reformas necesarias para garantizar la seguridad en las fábricas de ropa, así como de facilitar inspecciones independientes para comprobar su cumplimiento. Es el único programa que realmente ha mejorado la seguridad en las fábricas de Bangladesh.

Desde su firma, se han inspeccionado y mejorado 1688 fábricas, protegiendo a más de 2 millones de personas trabajadoras. El porcentaje de cumplimiento de las mejoras a realizar ha sido del 89%.

Pero la continuidad de este Acuerdo pende de un hilo.

(Haz clic aquí y exige al Gobierno que la garantice)

El próximo 19 de mayo el Tribunal de Apelación de Bangladesh podría decidir que el Acuerdo deje de operar y que sea el Gobierno quien se haga cargo de las inspecciones de seguridad en las fábricas, pese a no estar preparado para ello.

Consideramos que el Gobierno de Bangladesh no está preparado aún porque:

  • De las 745 fábricas que ha inspeccionado, en ninguna ha eliminado completamente los riesgos de seguridad pese a haberlos identificado hace entre 3 o 5 años. Algunos son tan sencillos de solventar como eliminar puertas de emergencia con cerraduras.
  • En múltiples foros públicos, el gobierno ha declarado que se ha completado el 29% de todas las renovaciones requeridas en las fábricas bajo su competencia. Una mirada más cercana a los propios datos del gobierno demuestra que esto es una exageración bruta de los hechos. 346 de las 400 fábricas (para las cuales hay información disponible) han completado menos del 20% de todas las renovaciones de seguridad requeridas. Solo dos fábricas han completado entre el 21 y el 40% de remediación. No hay información sobre las 52 fábricas restantes.
  • De las 114 fábricas identificadas por los inspectores del Acuerdo como demasiado peligrosas para seguir operando, 50 siguen funcionando bajo el sistema de inspección gubernamental.
  • Frente a las 1152 quejas de trabajadoras recibidas por el Acuerdo desde 2013, el Gobierno de Bangladesh recibió 18. El sistema puesto en marcha por el Acuerdo para recibir denuncias es anónimo.

 

Hoy es un día para que el mundo vuelva a comprometerse con la promesa de “No más Rana Plazas”. Todos los grupos de interés de la industria de la confección en Bangladesh deben asumir la responsabilidad de crear y mantener las estructuras capaces de prevenirlo.

El Gobierno de Bangladesh debe garantizar que “Hecho en Bangladesh” no sea sinónimo de “Hecho con miedo”.

Para que esto sea una realidad además de garantizar la continuidad del “Acuerdo sobre Incendios y Seguridad en la Construcción en Bangladesh”, debe cesar la persecución y la represión hacia los trabajadores y trabajadoras que reclaman mejoras salariales. La libertad de organización es el derecho laboral más básico, pero también una garantía para fábricas más seguras. A raíz de las reivindicaciones salariales de diciembre 2018 y enero 2019, más de mil trabajadores y trabajadoras han sido despedidos por participar en las protestas. Decenas más, incluidos representantes sindicales, han sido arrestados y se enfrentan a falsos cargos que podrían conllevar largas penas de prisión, incluida la cadena perpetua. Esto se suma a los muchos cargos contra representantes de los trabajadores que aún están pendientes desde las protestas de 2016-2017.

Une tu firma y exige al Gobierno que garantice la continuidad de un Acuerdo que salva vidas: https://actionnetwork.org/letters/keep-workers-safe-in-bangladesh

Para saber más:

 

 

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