Con el fin de no dejar a las víctimas sin una justa compensación por accidente laboral, es imperativo que las marcas, las empresas y el Gobierno de Bangladesh participen en las indemnizaciones a corto plazo y avancen hacia una solución final adoptando un Programa nacional de bajas laborales en Bangladesh.

Los medios locales informan de que un incendio fue provocado en la fábrica de textil Ideal en Munshigani, Bangladesh, el pasado 20 de septiembre, causando la muerte de 5 hombres y una mujer, que quedaron atrapados en un piso más alto. Este es sólo uno entre otros incidentes mortales producidos en la industria textil del país durante este año, como los recientes ejemplos de la explosión de una caldera en Multifabs Ltd el 3 de julio de 2017 y el incendio en la empresa Pakiza Textil Ltd.

A pesar de los frecuentes accidentes laborales de Bangladesh, todavía no hay una solución consistente que indemnice a aquellas personas que no pueden reincorporarse al trabajo después de una lesión ni a las familias, abandonadas cuando los trabajadores y las trabajadoras mueren. Después de los 112 y 1.134 muertos en 2012 en el incendio de la fábrica de Tazreen y en colapso de Rana Plaza en 2013 respectivamente se establecieron istemas de indemnización, utilizando los estándares internacionales e implicando a todas las partes interesadas. Estos acuerdos plantearon una indemnización por pérdida de ingresos basada en la Convención 121 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y sentaron las bases hacia una solución estructural y permanente en la forma de un Programa nacional de bajas laborales en Bangladesh.

La cobertura legal e institucional para llevar a cabo esta estrategia todavía no se ha finalizado. Como resultado, la política de indemnizaciones por accidentes laborales permanece fragmentada, impredecible e incluso en ocasiones discriminatoria. Las indemnizaciones resultan, a menudo, inaccesibles para muchas personas y familias afectadas por incidentes menores en fábricas, que han sido ignoradas u olvidadas por la ausencia de una atención internacional permanente.

Ineke Zeldenrust, de la Oficina Internacional de la Campaña Ropa Limpia sostiene: “Ya han pasado casi cuatro años desde que la fábrica textil de Aswad se incendió en Bangladesh matando e hiriendo a más de 50 personas trabajadoras. Trágicamente, para sumar el desprecio al daño, sus familias todavía siguen a la espera de una indemnización justa. Su demanda muestra que es urgente establecer una mediación que solucione la situación hasta que un sistema nacional de pleno derecho sea desarrollado en el país”.

Las marcas tienen la obligación de asegurar el acceso a una indemnización como parte su debida diligencia en la gestión de sus cadenas de producción. Hasta que exista una política nacional que cubra estas indemnizaciones en Bangladesh, las marcas que contrataron pedidos en las fábricas donde trabajadores y trabajadoras del textil fueron gravemente heridas o fallecieron en incendios, como H&M, Aldi, Lindex, Newbody, Dansk Supermarked, Rex Holm y Scanwear deberían apoyar activamente para conseguir una solución negociada coordinada por la OIT, utilizando la metodología del Acuerdo de Rana Plaza para calcular los pagos e indemnizaciones. Debido al relativamente pequeño número de personas beneficiarias, este proceso debería agilizarse. En paralelo, las marcas deberían utilizar su capacidad de influencia con el Gobierno de Bangladesh y sus proveedores para asegurar las indemnizaciones pertinentes a los trabajadores y las trabajadoras afectadas en sus cadenas de producción.

El trágico incendio de la pasada semana ilustra la necesidad de expandir el Acuerdo sobre Incendios y Seguridad de Edificios de Bangladesh, que inspecciona fábricas de la industria del textil, como las de hilo, tejido, telares y otras empresas relacionadas. Esta opción está disponible en el nuevo acuerdo, que se hará efectivo en mayo de 2018. La Campaña Ropa Limpia hace un llamamiento a todas las marcas que producen en Bangladesh para firmar este nuevo acuerdo y para hacer un listado de todas sus empresas y talleres de producción. Una transparencia plena acerca de sus cadenas de producción ayudará a las marcas y sus minoristas a respetar las leyes internacionales en esta materia y, más importante, pueden salvaguardar las vidas de trabajadoras y trabajadores.

Notas:

  • Esta solución negociada debería atender a los incidentes ocurridos en las fábricas de Aswad Composite Mills (2013, 7 víctimas mortales y 50 personas heridas), Shanta Expressions Ltd. (2014, 1 víctima mortal, 4 personas heridas), RN Garments (2015, 8 personas heridas), Active Zipper (2016, 2 personas heridas), Tampaco Foils (2016, 26 víctimas mortales), Pakiza Textile Ltd (2017, 21 personas heridas), Multifabs Ltd (2017, 10 víctimas mortales, decenas de personas heridas), Ideal Textile Mill (2017, 6 víctimas mortales).
  • Un cómputo estadístico basado en informes de los medios de comunicación muestra que ha habido más de 100 accidentes laborales relacionados con el sector del textil desde el colapso de Rana Plaza en 2013, que han supuesto el drama de 45 víctimas mortales y casi 500 personas heridas. Hay que señalar que la Campaña Ropa Limpia no ha sido capaz de contrastar estos datos con otras fuentes que no sean los informes de los medios locales.

imagen © Fahad Faisal

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