En un informe conjunto publicado a finales de octubre, las organizaciones internacionales que firmamos como observadoras del “Acuerdo sobre Seguridad de Edificios y contra Incendios” tanto en 2013 como en 2018, expresamos nuestra preocupación por el funcionamiento del nuevo organismo que ha asumido el trabajo de la oficina del Acuerdo desde el 1 de junio de 2020.

Desde que el nuevo organismo con sede en Bangladesh, el Ready-Made-Garment Sustainability Council (RSC, por sus siglas en inglés), asumió las operaciones del programa, todavía no ha demostrado que tiene capacidad para garantizar de manera creíble que los signatarios cumplan con las obligaciones del Acuerdo vinculante.

En 2013, pocas semanas después del colapso del Rana Plaza, las marcas, los minoristas y los sindicatos globales y bangladesíes firmaron un acuerdo vinculante para mejorar la seguridad de las notoriamente inseguras fábricas de ropa de Bangladesh. Se denominó “Acuerdo sobre Seguridad de Edificios y contra Incendios”, conocido comúnmente como “Acuerdo de Bangladesh” o “The Accord”.

Dicho acuerdo, inicialmente con una duración de cinco años, tuvo continuidad con un nuevo acuerdo vinculante firmado en 2018 por tres años más. No obstante, las operaciones con sede en Bangladesh del nuevo acuerdo se vieron rápidamente debilitadas por los procedimientos judiciales iniciados por un propietario de fábrica descontento que fueron apoyados por el gobierno y la patronal de Bangladesh. Esta crisis se resolvió en mayo de 2019, mediante la decisión de que el Acuerdo transferiría sus funciones con sede en Bangladesh a un nuevo organismo local, el Ready-Made-Garment Sustainability Council (RSC). El RSC se creó para ser, en el futuro, el organismo encargado de asistir a las marcas internacionales con el cumplimiento de sus obligaciones en virtud del Acuerdo de Bangladesh. En ningún momento se ideó para reemplazar al Acuerdo en sí. El Acuerdo tal como fue concebido permanece vigente y sin cambios al menos hasta 2021.

Los preparativos para la transición de las operaciones de la oficina local del Acuerdo al nuevo organismo RSC se vieron obstaculizados cuando la industria de la confección se vio sumida en el caos por la pandemia Covid-19. Los llamamientos para posponer el proceso fueron ignorados, lo que provocó que se llevase a cabo una transición apresurada e imprudente a un organismo que no estaba preparado para cumplir con sus responsabilidades inmediatas de salvaguardar la seguridad de las trabajadoras de la confección en Bangladesh. Aun así, el RSC comenzó a funcionar el 1 de junio sin que ninguno de los puestos directivos estuviera cubierto.

Las cuatro organizaciones internacionales observadoras del Acuerdo (la Campaña Ropa Limpia, el Foro Internacional de Derechos Laborales / Justicia Laboral Global, la Red de Solidaridad de Maquila y el Consorcio de Derechos de los Trabajadores), estamos preocupadas porque esta transición apresurada y la influencia de la patronal de Bangladesh sobre el programa del RSC llegue a amenazar los progresos alcanzados para mejorar la seguridad de las fábricas en Bangladesh.

Estos temores se vieron agravados por la demora y los intentos de la patronal de debilitar un convenio de cooperación entre la secretaría del Acuerdo (todavía vigente y con sede en los Países Bajos) y el organismo RSC (con sede en Bangladesh). Dicha cooperación es necesaria para poder evaluar si los firmantes del Acuerdo están cumpliendo con sus obligaciones contractuales. Nuestras inquietudes se centran especialmente en salvaguardas vitales para la credibilidad y la efectividad del Acuerdo de Bangladesh, como la continuidad del exitoso mecanismo de quejas, el compromiso del Acuerdo con la transparencia y los sólidos mecanismos de control y ejecución, la rápida remediación de riesgos de seguridad y el inicio del programa de seguridad de las calderas.

Las organizaciones signatarias del Accord, que esperan que el RSC tenga éxito en el cumplimiento de las obligaciones descritas en el Acuerdo de Bangladesh, continuaremos con nuestra labor de control y seguiremos publicando actualizaciones sobre los avances del trabajo del RSC. Si a finales de noviembre de 2020, cuando se cumplirán seis meses desde que el RSC asumió sus responsabilidades, el RSC no hubiese resuelto las inquietudes descritas en este informe, las organizaciones observadoras del Acuerdo de Bangladesh recomendarán que los signatarios del Acuerdo busquen otro organismo para garantizar el cumplimiento de las obligaciones contractuales de asegurar la seguridad de las fábricas de Bangladesh.

El Acuerdo de Bangladesh es el mejor ejemplo en la industria mundial de la confección de cómo los diferentes grupos de interés – empresas, proveedores, sindicatos, sociedad civil – pueden aunar esfuerzos y generar un cambio significativo en la vida de las trabajadoras a través de un compromiso y programa de trabajo vinculante, creíble y transparente. Las claves del éxito, histórico, del Acuerdo deben mantenerse en el futuro para garantizar que las vidas de las trabajadoras no vuelven a exponerse a riesgos mortales.

Puedes leer el informe completo (en inglés) pinchando aquí.

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