ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN DEL CASO DESA: La Corte Suprema turca confirma violaciones de derechos laborales en las fábricas

14/mayo/2009 | Noticias

 

El veredicto de la Corte Suprema supone no obstante un importante estímulo para las trabajadoras al volver a confirmar que las actuaciones de DESA estaban dirigidas a impedir la formación del sindicato en las fábricas. La justicia turca ya había dado la razón a las trabajadoras a finales de 2008 y principios del 2009 pero DESA había recurrido las sentencias. Con las nuevas sentencias de la Corte Suprema se confirman las de las 18 trabajadoras, incluida Emine Arslan, abanderada en el conflicto y trabajadora en la fábrica de Sefakoy durante 8 años.

 

 

Sin embargo, la lucha continúa. Según la ley turca, la empresa tiene opción de indemnizar a las trabajadoras evitando así readmitirlas. A pesar de que los costes de las indemnizaciones serían muy elevados, parece muy probable que DESA elegirá pagar en lugar de permitir que las trabajadoras despedidas se reincorporen en sus antiguos puestos. Los y las trabajadoras no quieren el dinero, quieren regresar al trabajo y ocupar los puestos que ocupaban antes de ser injustamente despedidas. A nadie se le escapa que, en un contexto de crisis económica, con drásticos recortes en el empleo en la industria de la confección turca, no les sería fácil volver a encontrar un puesto de trabajo. 

 

ACTúA YA Y FIRMA PARA EXIGIR LA READMISIóN DE ESTAS TRABAJADORAS

 

 

Si se permite a DESA deshacerse de estas trabajadoras pagando las indemnizaciones, las consecuencias serían muy graves: coartaría cualquier nuevo intento por parte de las empleadas de DESA (y de los trabajadores de otras fábricas) de tratar de mejorar sus condiciones de trabajo formando un sindicato. Además, se estaría enviando el mensaje de que ni las empresas turcas ni sus clientes europeos van a permitir sindicatos en las fábricas; haya o no códigos de conducta expuestos en las paredes de las fábricas.

 

Las trabajadoras de DESA llevan un año pidiendo justicia. Han seguido los cauces legales, han facilitado cuanta información les era requerida por parte de los sindicatos europeos e internacionales, las empresas clientes y los movimientos de defensa de los derechos laborales, se han prestado a participar en reuniones cuando han sido invitadas y han mantenido la puerta de diálogo abierta en todo momento. No hay ninguna justificación para retrasar la solución a éste conflicto.

 

Las empresas clientes no se pronuncian sobre la necesaria readmisión de las trabajadoras:

 

Los clientes de DESA, entre los que se encuentran, PRADA, Marks&Spencer, Mulberry, Debenhams y Jaeger se han escudado diciendo que esperarían a conocer la sentencia de la Corte Suprema antes de comprometerse a tomar medidas ante las denuncias de la violación del derecho a la libertad sindical realizadas por el sindicato turco Deri Is, la federación sindical internacional (ITGLWF por sus siglas en inglés) y la Campaña Ropa Limpia.

 

El Corte Inglés, también cliente de DESA, ha supeditado nuevos pedidos a la resolución del conflicto y, ante los requerimientos de la Campaña Ropa Limpia y de Fiteqa-CC.OO., ha pedido a DESA que abra cauces de negociación con el sindicato. 

 

Antes de la sentencia de la Corte Suprema, las empresas parecían no querer admitir que se estaban produciendo prácticas anti-sindicales en las fábricas y se remitían obstinadamente a sus auditorías sociales argumentando que no detectaban casos de vulneración del derecho a la libertad sindical. El hecho es que los auditores nunca se pusieron en contacto o trataron de entrevistar al sindicato, nunca hablaron con las trabajadoras que protestaban fuera de las fábricas. Sólo una de las auditorías realizadas a lo largo del año pasado, incluía entrevistas con los miembros del sindicato Deri Is pero los resultados de esta auditoría nunca se han compartido con Deri Is ni con los activistas de la Campaña Ropa Limpia.

 

El último informe de auditoría al que hemos podido tener acceso aseguraba que “no se habían encontrado violaciones del derecho de asociación en la fábrica” si bien, en varias partes del informe, los auditores se referían al hecho de que los trabajadores de la fábrica temían perder su empleo si se unían al sindicato. Parece difícil de entender este miedo de los trabajadores en una fábrica que supuestamente “respeta el derecho a la libertad de asociación”. La decisión de la Corte Suprema prueba lo que Deri Is y la Campaña Ropa Limpia veníamos denunciando desde que se inició el conflicto: que las trabajadoras eran despedidas únicamente por sus intentos de formar un sindicato. 

 

Pocos días después de que la resolución de la Corte Suprema fuese conocida, la mayoría de los clientes de DESA -con la notable e injustificada ausencia de la firma de lujo PRADA- se reunieron en Londres invitados por la Ethical Trading Initiative. A pesar de que las empresas vetaron arbitrariamente la participación del ITGLWF y de la Campaña Ropa Limpia, teníamos esperanzas puestas en que las buenas noticias de la justicia turca desencadenasen una reacción conjunta y eficaz por parte de las empresas clientes. Aunque no hay modo de saber qué se habló en aquella reunión (pues los acuerdos tomados no se han hecho públicos), han pasado ya dos semanas y no ha ocurrido nada que nos induzca a pensar que se hayan tomado medidas enérgicas para solucionar el conflicto: DESA sigue sin querer dialogar con el sindicato Deri Is.

 

Ya es suficiente. Los hechos en éste caso son cristalinos: las trabajadoras han sido despedidas por unirse al sindicato y deben ser readmitidas inmediatamente. Tanto los términos de la readmisión como los pasos a dar para establecer un diálogo constructivo y duradero entre la empresa y el sindicato sólo pueden ser negociados por las partes directamente implicadas: DESA y Deri Is. Ya es hora de que las empresas clientes hagan lo que está realmente en su mano; deben hacer cumplir sus códigos de conducta exigiendo a su proveedor que se siente a dialogar con el sindicato y se aseguren de que se llega a un final satisfactorio.

 

CARTA A LOS CLIENTES DE DESA

También te puede insteresar

Preguntas que se plantean tras el memorándum de entendimiento alcanzado en Bangladesh

Preguntas que se plantean tras el memorándum de entendimiento alcanzado en Bangladesh

El Tribunal de Apelación del Tribunal Supremo de Bangladesh ha aceptado un Memorándum de Entendimiento que estipula que el “Acuerdo para la prevención de incendios y la seguridad en las fábricas” continuará operando por un período de transición de 281 días hábiles. En este tiempo, marcas, sindicatos y la BGMEA establecerán una nueva institución que asumirá el trabajo del Accord en 2020.

Pin It on Pinterest

Share This