El fundador de Uniqlo, Tadashi Yanai quiere hacer creer al mundo que su marca de ropa es distinta de la mayoría de las marcas de moda mundiales – que Uniqlo es especial, única, e incluso que tiene alma. Todo falso. Como han mostrado varios informes, la codicia empresarial y la explotación de los trabajadores son la fuerza motriz que impulsa esta marca. Ahora tenemos una nueva oportunidad de presionar a Uniqlo: el tenista Roger Federer acaba de firmar un contrato millonario con la marca.  

En 2014, Uniqlo y otros compradores importantes retiraron sus pedidos de la fábrica Jaba Garmindo, en Indonesia, sin avisar ni dar explicaciones a los miles de empleados que trabajan en ella. Meses después la fábrica quebró y los trabajadores – un 80% mujeres – pasaron de tener una fuente de ingresos estable a quedar sin empleo.  Y lo que es peor, el dinero que legalmente les debía Uniqlo en concepto de sueldos no abonados y de indemnización por despido – unos 5,5 millones de dólares  – se les sigue denegando. Unos salarios ganados tras largas horas de trabajo confeccionando ropa. Algunas mujeres llevaban más de una década trabajando en esta fábrica. Negarles ahora las pagas que les corresponden es robarles su tiempo y el sustento de sus familias.

Uniqlo es una de las marcas de ropa de mayor crecimiento en el mundo, genera miles de millones de dólares de beneficios a sus accionistas y propietarios y abre grandes tiendas a nivel global, dos de las últimas en Barcelona. Su fundador, Tadashi Yanai, ha amasado una fortuna personal que se estima  en 16.000 millones de dólares, lo que le sitúa como el segundo hombre más rico de Japón y entre las mayores riquezas del mundo. Uniqlo podría pagar fácilmente lo que debe a estos trabajadores, que con sus manos le han ayudado a hacer fortuna. Dice Yanai que “contribuir a la sociedad’ es parte de su doctrina. Pues queremos que lo demuestre.

Los trabajadores y trabajadoras de Jaba Garmindo llevan años luchando y ahora necesitan nuestro apoyo contra el robo de sus salarios.

 

El largo camino hasta los derechos laborales

Previamente las mujeres que trabajaban para Uniqlo, con el apoyo de las ONG  internacionales y de  coaliciones globales, ya habían presionado a esta marca para que asumiera los Principios Directores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos.

Estos principios establecen claramente que es responsabilidad de las empresas que operan a nivel internacional garantizar el respeto de los derechos humanos en todas sus cadenas de suministro.

Muchas otras marcas han asumido estos principios de Naciones Unidas: Nike, Adidas, Disney, Fruit of the Loom y H&M garantizan de alguna manera que sus trabajadores/as reciben los salarios y las indemnizaciones por despido que se les debe si alguna de las fábricas que les suministra cierra. Pueden optar por asumir los pagos directamente o por presionar a los interlocutores de la cadena de suministro  -dueños de fábricas, agentes de compra…- de modo que los trabajadores reciban las sumas que se les debían por ley. Ha costado años de presión pública y lucha conseguir que las marcas cumplan las leyes. ¡Hagamos saber a Uniqlo que estamos esperando a que también pague lo que debe!

 

Pídele al tenista Roger Federer que presione a su nuevo patrocinador

A principios de julio de 2018 se anunció que Roger Federer, el tenista de fama mundial, había cerrado un contrato de un millón de dólares con UNIQLO, mientras que la marca se seguía negando a pagar los salarios pendientes y las indemnizaciones por despido que debía en Indonesia.

Escribe a Roger Federer para pedirle que convenza a su patrocinador de que respete los derechos laborales y pague a las personas que cosieron su ropa y llevan esperando años para cobrar.

 

Algunas cartas a Tadashi Yanai de sus trabajadores/as

En abril de 2018, setenta extrabajadores hicieron un llamamiento personal a Tadashi Yanai pidiéndole que interviniera directamente para garantizar el paso de salarios e indemnizaciones por despido que se les debían. En sus cartas, los trabajadores describen lo duro que fue trabajar para alcanzar los objetivos y las normas de calidad de Uniqlo, y lo desolados que quedaron ante el cierre de la fábrica.

Anik le dice al Sr Yanai: “Cuando entré a trabajar en Jaba Garmindo pasaba casi todo mi tiempo elaborando productos Uniqlo.  Incluso en mis días libres iba a trabajar con las máquinas porque teníamos que alcanzar los objetivos que usted había establecido. No pensaba en mí, aguanté todo lo que pude para llegar a esos objetivos y evitar represalias de nuestro jefe.”

 

Jarsidiq dice en su carta: “Usted tiene que conocer la repercusión que ha tenido para nosotros la quiebra de Jaba Garmindo. No hizo nada para impedir ese cierre, solo retiró los pedidos y abandonó a esa fábrica sin preocuparse de los trabajadores. Ahora hemos perdido nuestros empleos, nuestro medio de vida, y está repercutiendo sobre nuestros hijos porque no pueden seguir estudiando. Llevamos ya más de tres años de lucha.  No sabe usted lo difícil que está siendo.”

Inundemos Uniqlo de mensajes

Para saber más

  • Leer el informe del Worker Rights Consortium sobre la fábrica Jaba Garmindo en Indonesia.
  • Leer más sobre las cartas de los trabajadores a Tadashi Yanai.
  • Pinchar aquí para ver nuestra declaración sobre los motivos por los que UNIQLO debería pagar.

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