Las trabajadoras y los trabajadores de la fábrica Bravo Tekstil en Estambul exigen el pago de los salarios atrasados e indemnizaciones después de trabajar durante tres meses sin cobrar y verse en la calle tras el repentino cierre de la fábrica. Bravo Tekstil estaba produciendo para los gigantes Zara, Next y Mango.

La Campaña Ropa Limpia se solidariza con ellas apoyando sus reivindicaciones y requiriendo a las marcas españolas y británica que asuman su responsabilidad y paguen.

Los trabajadores y las trabajadoras han buscado justicia en los tribunales turcos que les han dado la razón. Legalmente se les debe los tres meses completos de salarios e indemnizaciones por despido. Tras más de un año desde el cierre de la fábrica en julio de 2016, todavía no hay una solución satisfactoria a la vista. Por este motivo las 140 personas ex empleadas de la fábrica y el sindicato, decidieron lanzar una petición por internet. Han puesto en marcha una campaña en la que solicitan el apoyo de la ciudadanía para conseguir que les paguen los tres meses trabajados pero no remunerados.

Exigimos lo que es legítimamente nuestro. Solo exigimos la compensación por nuestro trabajo. Eso es todo, nada más “, dice Yeliz Kutluer, una joven madre y antigua trabajadora de la fábrica.

En “Bravo” se confeccionaban prendas de ropa para Zara, Next y Mango. A pesar de que el 75% de la producción total de la fábrica era para Zara y la marca española obtuvo ganancias récord en el primer trimestre de 2017, por el momento se ha negado a garantizar que las personas que contribuyeron a obtener esos beneficios sean compensadas ​​de manera íntegra por su trabajo. Next y Mango también se han negado a asumir la responsabilidad hacia las 140 personas que produjeron sus prendas de ropa en Bravo Tekstil y que ahora se han quedado sin nada. La cantidad que se les debe es de 2.739.281,30 liras turcas (unos 650.000 euros). En el caso de Inditex, la empresa matriz de Zara, constituye menos del 0,01% de las ventas netas solo para el primer trimestre de 2017.

“Las marcas son los principales empleadores. Han demostrado una y otra vez que controlan cada aspecto de los pedidos a sus proveedores. Por lo tanto, está claro que está en su mano asegurar que todos los trabajadores y las trabajadoras que producen sus prendas reciben sus salarios mensualmente y trabajan en condiciones seguras. Moralmente deben hacerlo”, dice Bego Demir de la Campaña Ropa Limpia en Turquía.

Después de más de un año de negociaciones, Zara, Next y Mango no han sido capaces de llegar con un acuerdo satisfactorio para compensar la totalidad de las 140 personas empleadas de la fábrica. La oferta planteada por las marcas solo cubriría una cuarta parte de la cantidad debida a las trabajadoras. Azem Atmaca, que trabajaba como operario, subraya que una solución que no contemple el conjunto de los 140 trabajadores y trabajadoras sería inaceptable: “Un trabajador obtendría su dinero y el otro no. Todos tenemos familias e hijos”.

Los cierres repentinos de las fábricas no son infrecuentes en la industria de ropa, en la que la competencia es feroz y el capital flexible. En las cadenas de suministro globales, el poder se concentra en la parte alta, donde grandes marcas como Zara, Next y Mango obtienen elevados beneficios y tienen mucho poder sobre las fábricas que compiten por sus pedidos. Precedentes anteriores en Indonesia, Camboya y América Latina, en los que grandes marcas como Adidas, Nike, H&M y Walmart se vieron envueltas en casos similares, demostraron que las marcas pueden y deben asumir la responsabilidad de garantizar que los trabajadores y las trabajadoras de sus cadenas de suministro que han quedado en tan injusta situación reciben los salarios atrasados ​​e indemnizaciones que legalmente les corresponden.

“Mi padre trabajó muy duro. Sé bien cómo trabajaba sin parar, día y noche. Así que quiero que tenga lo que legítimamente le deben… (Zara, Next y Mango) deben escuchar nuestra voz. Eso es todo lo que quiero “, dice la hija de Hikmet, un ex trabajador de Bravo Tekstil. Ella no ha podido inscribirse en su segundo año en la universidad debido a las dificultades económicas de su padre derivadas de la negativa de las marcas a compensarles debidamente por el trabajo realizado.

La Campaña Ropa Limpia apoya a los trabajadores y las trabajadoras de Bravo Tekstil en su lucha por conseguir justicia y .pide a Zara, Next y Mango que paguen a las 140 personas empleadas de Bravo Tekstil lo que legítimamente se les debe.

Notas:

La petición lanzada por los trabajadores y las trabajadoras es accesible en:

Turco: https://www.change.org/p/bravoiscileri

Castellano: https://www.change.org/p/justiciatrabajadoresbravo

Inglés: https://www.change.org/p/justiceforbravoworkers

Los vídeos en los que los trabajadores y las trabajadoras explican su situación desde el cierre de la fábrica están disponibles en youtube bajo estos enlaces:

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